6 consejos básicos para conseguir un estilo minimalista

El minimalismo, en su ámbito más general, es la tendencia a reducir a lo esencial, a despojar de elementos sobrantes. Es una traducción literal del término inglés minimalism, o sea, que utiliza lo mínimo.

10 octubre 2017

1. Menos es más.

Lo fundamental es presentar el espacio casi desnudo.”Limpieza visual”. Si algo no aporta, lo eliminamos. Si algo ensucia la panorámica, prescindimos de ello. Los colores también se delimitan a lo mínimo. De este modo daremos más importancia a las líneas propias del espacio, la luz y los materiales.

2. Mezclar materiales.

Mantendremos las premisas de tonalidades y formas. Pero la mezcla de materiales nos dará carisma y personalidad a nuestro espacio. Conseguiremos  además con este truco, conseguir delimitar espacios de una forma sutil sin tener que incorporar otro tipo de elementos decorativos. Por ejemplo: un pavimento en dos estilos para separar un espacio de comedor y sala de estar o cocina.

3. Olvídate del color.

Los colores no deben destacar unos sobre otros, sino tener todo un aspecto fluido, sin contrastes muy fuertes. Si nos decantamos por un color llamativo, debe ser un toque dentro de  una estancia donde reinen los blancos, crudos de líneas puras.

Consejo: opta por dos colores sobre el todo. Equilibra su presencia en la sala de forma geométrica, es decir, lanza líneas imaginarias que generen un orden y equilibrio. De este modo mantendremos ese orden minimalista que buscamos.

4. Geometría por encima de todo.

A la hora de elegir mobiliario debes tener en cuenta que para que tu estancia respire aspecto minimal, será más sencillo con formas geométricas básicas que se ordenen en el espacio de una manera rítmica.

Consejo: los clásicos siempre funcionan. Opta siempre por diseños como LC2, Silla Ant o diamond, Lámpara arco, un Chester…

5. Be neutral.

A la hora de escoger textiles o decoración como cuadros o jarrones, tendremos en cuenta los principios anteriores. Menos es más. Colores off y geometría es todo. Intentaremos que esa decoración extra complemente a las líneas puras que ya tenemos en nuestro espacio. Si buscamos color, que se complementen entre ellas, pero que no destaquen sobre el todo, eso sería un error y acabaríamos transformando el espacio.

Consejos: cuadros mono colores clásicos como Rothko, Mondrian o Malévich siempre funcionarán.

6. ¿Todo lo que tenemos en nuestro espacio es necesario?

Volvemos a aplicar la primera norma. Todo lo que aún nos resulte prescindible, nos deshacemos de ello. Si entonces nuestro espacio queda limpio a un golpe de vista, L lo hemos conseguido: tenemos un espacio minimalista.